El Consejo Oleícola Internacional (COI) señala en su informe estadístico correspondiente a enero-febrero de 2026 que el sector oleícola mundial muestra signos claros de estabilización y recuperación tras un periodo marcado por fuertes tensiones de precios y ajustes en la oferta.
Según los datos de la campaña 2024/25, el consumo mundial de aceite de oliva supera los 3,2 millones de toneladas, consolidando una recuperación respecto a campañas anteriores. Para la campaña 2025/26, las previsiones apuntan a un crecimiento moderado cercano al 1 %, situando el consumo en torno a los 3,24 millones de toneladas. Esta evolución confirma la tendencia estructural de expansión del mercado a largo plazo, especialmente en países no miembros del COI y en mercados emergentes donde el aceite de oliva gana terreno como producto asociado a una alimentación saludable.
En contraste, el peso relativo de la Unión Europea en el consumo mundial continúa reduciéndose. Aunque sigue siendo el principal bloque consumidor, su participación porcentual es menor que hace dos décadas, reflejando la diversificación geográfica de la demanda. Este cambio evidencia la internacionalización del producto y su creciente penetración en América, Asia y otros mercados.
En cuanto a las aceitunas de mesa, el consumo mundial también se mantiene por encima de los 3 millones de toneladas. Países productores del Mediterráneo, especialmente en el norte de África y Oriente Próximo, registran un incremento sostenido del consumo interno, impulsado tanto por el crecimiento demográfico como por la consolidación de la producción local.
El informe dedica especial atención a la evolución de los precios en origen del aceite de oliva virgen extra. Durante el periodo analizado se observa una disminución significativa en comparación con los niveles excepcionalmente altos registrados el año anterior. En los principales mercados productores —España, Italia y Grecia— las cotizaciones han descendido de forma notable, lo que refleja una mayor disponibilidad de producto y un ajuste tras la fuerte volatilidad provocada por campañas de baja producción y condiciones climáticas adversas previas.
En el ámbito del comercio internacional, los primeros meses de la campaña 2025/26 muestran un dinamismo positivo. Las importaciones de aceite de oliva registran un aumento respecto al mismo periodo del año anterior, al igual que las de aceitunas de mesa. Este comportamiento sugiere una recuperación de los flujos comerciales y una mayor normalización del mercado global.
En conjunto, el informe del COI dibuja un escenario de mayor equilibrio: crecimiento sostenido del consumo mundial, corrección de precios en origen y reactivación del comercio internacional. Estos factores apuntan a una etapa de consolidación para el sector oleícola, con una demanda cada vez más diversificada y globalizada.
Más información aquí: https://www.internationaloliveoil.org/estadisticas-del-sector-oleicola-enero-febrero-2026/?lang=es