'El futuro del olivar pasa por reforzar la cooperación internacional'

Ramzi Belkhodja. Responsable de Formación en el CIHEAM Zaragoza y presidente del Comité Científico del OOWC

La organización del OOWC está avanzando en el diseño del programa del próximo congreso ¿cuáles están siendo los principales criterios a la hora de elegir los temas y los ponentes que van a participar?

En el Comité Científico del OOWC estamos trabajando con criterios muy claros y exigentes. En primer lugar, buscamos que los temas respondan a los grandes desafíos actuales del sector del olivar y del aceite de oliva: sostenibilidad, adaptación al cambio climático, eficiencia productiva, innovación tecnológica y viabilidad socioeconómica de los sistemas olivícolas.

En segundo lugar, damos mucha importancia a la transferencia real de conocimiento. No se trata solo de ciencia de excelencia, sino de contenidos aplicables, que conecten la investigación con la toma de decisiones en campo, en la industria y en las políticas públicas.

En cuanto a los ponentes, el criterio principal es la credibilidad científica y técnica, combinada con experiencia práctica y capacidad de comunicación. Buscamos un equilibrio entre investigadores de referencia internacional, profesionales del sector y perfiles que aporten una visión estratégica y multidisciplinar, garantizando además diversidad geográfica y de enfoques.

Finalmente, el programa se está diseñando de forma coherente con la identidad del OOWC: un congreso abierto, riguroso y orientado a generar impacto real y duradero en el sector oleícola.

El olivar afronta retos importantes relacionados con el cambio climático, las plagas emergentes y la sostenibilidad. ¿Cómo se reflejan estos desafíos en las ponencias y sesiones que han programado?

Estos retos no se tratan como temas aislados, sino como ejes transversales de todo el programa científico. El cambio climático, por ejemplo, está presente en sesiones sobre adaptación del olivar, gestión eficiente del agua, nuevas estrategias de manejo agronómico y selección de variedades más resilientes.

En cuanto a las plagas emergentes y la sanidad vegetal, el programa incorpora ponencias específicas sobre vigilancia, prevención y control integrado, con especial atención a enfoques basados en ciencia, innovación tecnológica y cooperación internacional.

Finalmente, la sostenibilidad se aborda desde una perspectiva integral: sostenibilidad ambiental, económica y social. Esto incluye desde la reducción de insumos y la digitalización del olivar hasta la valorización del producto, la trazabilidad y el papel del olivar en los territorios rurales. En conjunto, el programa refleja claramente que el futuro del olivar pasa por combinar conocimiento científico, innovación y una visión estratégica de largo plazo.

Una de las señas de identidad del Congreso es el enfoque transversal de toda la cadena de valor del aceite de oliva. ¿Qué tipo de sinergias entre producción, transformación, sanidad vegetal y mercado se buscan potenciar desde el programa?

El programa del Congreso está diseñado precisamente para romper los compartimentos tradicionales entre producción, transformación, sanidad vegetal y mercado, y fomentar una visión integrada de la cadena de valor del aceite de oliva.

Desde la producción y la sanidad vegetal, se busca reforzar la conexión entre las decisiones agronómicas, la salud del olivar y su impacto directo en la calidad del fruto y del aceite. En paralelo, las sesiones dedicadas a transformación abordan cómo la innovación tecnológica y el control de procesos permiten preservar ese valor generado en campo.

Finalmente, el enfoque de mercado y comercialización cierra el círculo, poniendo en valor cómo la sostenibilidad, la trazabilidad, la calidad y la diferenciación responden a las expectativas del consumidor y generan mayor competitividad. El objetivo final es potenciar sinergias reales entre todos los eslabones de la cadena, promoviendo un sector más coherente, resiliente y orientado al futuro.

El CIHEAM Zaragoza es un centro de referencia en formación y transferencia de conocimiento en el Mediterráneo. ¿De qué manera su experiencia y conocimiento del sector le ayudan a la hora de elegir los temas más interesantes?

La experiencia del CIHEAM Zaragoza en formación y transferencia de conocimiento en el Mediterráneo nos aporta una ventaja clave: un conocimiento muy directo y contrastado de las necesidades reales del sector. A través de nuestros másteres, cursos avanzados, proyectos de cooperación y diálogo permanente con administraciones, investigadores y profesionales, identificamos con bastante precisión dónde están hoy los principales retos y lagunas de conocimiento.

Esto nos permite seleccionar temas que no solo son científicamente relevantes, sino también útiles y aplicables en distintos contextos productivos del Mediterráneo. Además, nuestra dimensión internacional facilita incorporar visiones comparadas, buenas prácticas y enfoques innovadores que enriquecen el programa y lo hacen especialmente atractivo para un público diverso. En definitiva, la experiencia del CIHEAM Zaragoza actúa como un puente entre la ciencia, el territorio y el sector productivo, orientando la elección de los temas hacia el impacto real.

Mirando al futuro, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a los profesionales, investigadores y productores que participan en el Congreso sobre el papel del conocimiento científico y la cooperación internacional en el sector del aceite de oliva?

El mensaje principal es que el futuro del sector del aceite de oliva dependerá, más que nunca, de la capacidad de transformar el conocimiento científico en decisiones concretas y de reforzar la cooperación internacional. Los retos a los que nos enfrentamos -climáticos, sanitarios, económicos y sociales-no entienden de fronteras y no pueden abordarse de manera aislada.

La ciencia aporta las herramientas, la evidencia y la innovación necesarias, pero su impacto real solo se alcanza cuando existe colaboración entre investigadores, productores, industria y administraciones, y cuando se comparten experiencias entre regiones mediterráneas con realidades distintas pero desafíos comunes. Congresos como este deben servir precisamente para construir ese espacio de diálogo, confianza y cooperación que permita al sector del aceite de oliva avanzar de forma sostenible, competitiva y resiliente.