El Manifiesto de Lisboa: por qué todos deberíamos firmarlo

Ricardo Migueláñez. Coordinador del Olive Oil World Congress

Una vez finalizado el Olive Oil World Congress no me queda más que dar las gracias al Ministerio de Agricultura y Asuntos Marítimos de Portugal y al GPP – Oficina de Planificación, Política y Administración General (Gabinete de Planeamento, Políticas e Administração Geral) por su excelente cooperación y cálida hospitalidad en la organización de este evento.

También me gustaría agradecer a todas las organizaciones que nos han ayudado a hacerlo posible, porque sin ellas no habríamos podido alcanzar el éxito que hemos tenido: el International Olive Council, CIHEAM Zaragoza y la Fundación Dieta Mediterránea.

El 3 de julio de 2026 anuncié, al finalizar el Olive Oil World Congress, la elaboración del Manifiesto de Lisboa sobre el aceite de oliva virgen extra y la salud humana, un documento que recoge el consenso científico existente sobre las propiedades demostradas del AOVE para la salud y que pretende convertirse en una herramienta de trabajo para las instituciones de todo el mundo.

No se trata, sin embargo, de un documento lleno de buenas intenciones y nada más. Es un llamamiento a todas las instituciones que participaron en el Olive Oil World Congress para que difundan, en sus respectivos países, la evidencia científica existente sobre las propiedades del aceite de oliva virgen extra y animen a sus autoridades sanitarias a desarrollar políticas que incorporen ese conocimiento a las estrategias de salud pública.

Cada año se publican nuevas investigaciones que refuerzan el papel del aceite de oliva virgen extra en la prevención de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y neurodegenerativas. Sin embargo, buena parte de las guías clínicas apenas incorporan estas evidencias, muchos profesionales sanitarios no reciben formación específica sobre ellas y las estrategias públicas de prevención continúan ignorando una de las herramientas nutricionales con mayor respaldo científico.

Este documento pretende concienciar a todo el mundo de que hay que trabajar con las autoridades de sus países para promover el consumo del AOVE como un producto saludable. Sé que en Europa es complicado porque estamos mucho más limitados por la normativa sobre declaraciones saludables, pero en otros países, donde todavía existe un amplio margen de actuación, este Manifiesto puede ser una herramienta muy útil. Si las instituciones que participaron en el OOWC lo impulsan, puede tener un gran impacto tanto entre las administraciones públicas como en los medios de comunicación y, en definitiva, en la sociedad.

No hacen falta más pruebas. Hace falta liderazgo.

El Manifiesto plantea ocho compromisos concretos para trasladar la evidencia científica a la acción. Entre ellos destacan la actualización de las guías alimentarias para incluir recomendaciones específicas sobre el consumo de aceite de oliva virgen extra; el impulso a la investigación científica; la formación de los profesionales sanitarios; el fortalecimiento de los sistemas de calidad y trazabilidad; la incorporación del AOVE en hospitales, residencias y comedores escolares; el refuerzo de la cooperación internacional; la promoción de campañas de divulgación basadas en la evidencia y la lucha contra la desinformación sobre las grasas alimentarias.

Ninguna de estas propuestas es revolucionaria. Lo verdaderamente revolucionario es que quienes se adhieran a esta Declaración asumen el compromiso de trasladarla a sus respectivos gobiernos, sistemas de salud, organismos internacionales y autoridades competentes para impulsar políticas públicas que reconozcan el aceite de oliva virgen extra como una herramienta de prevención y de salud pública. Ese compromiso convierte al Manifiesto de Lisboa en una hoja de ruta con auténtica vocación internacional y capacidad para generar cambios reales allí donde todavía queda mucho por hacer.

Cada nueva adhesión al Manifiesto de Lisboa ayuda a posicionar el aceite de oliva virgen extra en todos los ámbitos de actuación de las asociaciones, empresas e instituciones que se sumen a esta iniciativa. Es una forma de recordar, con el respaldo de la ciencia, que este producto merece el reconocimiento que le corresponde por su contribución a la prevención de enfermedades y a la mejora de la salud de la población.

Las instituciones, empresas y organizaciones que quieran formar parte de este compromiso colectivo pueden adherirse de forma sencilla enviando un correo electrónico a info@oliveoilwc.com. Les haremos llegar el documento para su revisión y, una vez formalizada su adhesión, pasarán a formar parte de un proyecto con una capilaridad internacional sin precedentes en la promoción del aceite de oliva virgen extra y la salud.

Muchas gracias a todos por vuestro compromiso.